Alberto llega tarde a su primera clase de “Zumbar”. Empezamos mal. La monitora no quiere perder más tiempo y comienza a enseñarle las rutinas aeróbicas de moda. Después de varios intentos, Apolonia se da cuenta por fin de lo que el alumno novato esperaba encontrar en clase de Zumba. Puede que al de Terrasa no se le de bien mover las caderas, pero la pelvis la mueve de lujo, así que no nos vamos a poner exquisitos en la primera clase, ¿no os parece?

 

Zumbando con Apolonia
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