El vecindario anda alborotado desde la llegada de Venus Afrodita. La diosa venezolana saca de quicio a las mujeres de la comunidad mientras que trae locos a los novios, maridos y solteros que habitan el edificio. Para Jesús Reyes será un placer ir a llamarle la atención a Venus y tratar de silenciar a la vecina. Aunque igual sus orgasmos son más ruidosos que la música.

La vecina ruidosa y orgásmica
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